lunes, 3 de julio de 2017

Trasto


Desde hace tiempo vaga por casa como un fantasma y su familia ya le considera un adorno más dentro del conjunto de muebles y enseres. Se ha enterado de que se mudaban esta mañana cuando los operarios, tras cargar con libros, ropa y vajilla, han ido a por él. Se ha agachado, le han doblado hacia delante, después otro doblez y por último le han envuelto con plástico de burbujas. Él solo ha dado facilidades. No le ha importado que le hayan metido en una de esas cajas que acaba en el trastero, y jamás vuelve a abrirse.

2 comentarios:

  1. Tantas son las ganas a veces de olvidarse de sí mismo.

    Saludos y saludes.

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  2. Sé muy bien lo que habrá sentido el pobre fantasma...

    Saludos,

    J.

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